En éste tema se toma como base
central, la información que los medios de comunicación nos brindan y la forma
en que los mismos nos la presentan. Para ello se diferencian tres conceptos
claves: información, desinformación y manipulación. El primero es la comunicación de un hecho de interés
público, el segundo es la información presentada de forma errónea y la tercera
es la intencionalidad de faltar a un principio ético por parte del que presenta
la información.
Se dice que algunos medios de
comunicación como lo es el impreso o prensa escrita, tiene un alto grado de
prestigio y confiabilidad en cuanto a la información que presenta, sin embargo
la televisión tiene un gran peso en la posición que toma el receptor de la
información pues dada la condición de presentar datos a cualquier momento y en
constante actualización mantiene al espectador por decirlo atado en espera de
la información que se tenga que mostrar. Al ser la televisión una fuente de
información constante, que incluye elementos audiovisuales, toma mayor posesión
del espectador y el mismo se vuelve un sujeto pasivo, sin embargo las nuevas
tecnologías han permitido al espectador ser parte del proceso comunicativo y
dejar de ser un sujeto pasivo y que con ello la televisión se convierta en
interactivo.
Ahora bien al tener tanto poder
la televisión sobre las personas, se hace el cuestionamiento si realmente la
televisión genera cultura. En un sentido amplio, es lo que en general debería
de realizar pues su función social es la de formar, informar y entretener, sin
embargo, gracias a la constante búsqueda de poder de éstos medios, su función
se ha visto trastocada llegando incluso a caer en programaciones vulgares,
ofensivas o mercantilistas. Hoy por hoy se presentan programas llenos de
chismes y violaciones a la privacidad de las personas públicas, violando con
ello derechos éticos y morales.
También se ha vuelto una fábrica
de estereotipos, que incluso han llevado a muchas personas a sufrir graves
consecuencias, por lo que realmente la televisión influencia a los millones de
jóvenes que tienen al alcance este medio. Es por ello que podemos afirmar que
buena o mala pero de que los medios de comunicación influyen sobre las
personas, lo hacen.
